La proteína es el componente proteico más importante de la leche. Además de carbono, hidrógeno y oxígeno, también contiene nitrógeno y fósforo. A diferencia de la mayoría de las demás proteínas, es resistente al calor hasta unos 120 °C. La caseína constituye la mayor parte de las proteínas del quark (cuajada) y del queso (lat. caseus), que obtienen su consistencia firme por coagulación. Su estructura especial permite utilizarla también fuera de la industria alimentaria.

La imagen de la izquierda muestra leche agria con caseína; la de la derecha, caseína precipitada de la leche.
La sustancia tiene una carga eléctrica positiva, por lo que se combina fácilmente con sustancias cargadas negativamente, como lías, taninos, colorantes, hierro, cobre y metales pesados. Por ello, se utiliza en la vinificación en forma de caseinato potásico para la clarificación y la clarificación. Resulta especialmente eficaz en el tratamiento de vinos oxidados, por ejemplo en caso de coloración elevada o de rotura del marrón. Las sustancias oxidadas se ligan, mientras que el sabor y el color se estabilizan. La caseína también se utiliza para corregir sabores desagradables, como el olor a vinagre, la espuma o el sudor de caballo. Dependiendo de la dosis, también puede refrescar ligeramente el sabor.
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El glosario es un logro monumental y una de las contribuciones más importantes al conocimiento del vino. De todas las enciclopedias que utilizo sobre el tema del vino, es la más importante con diferencia. Así era hace diez años y no ha cambiado desde entonces.
Andreas Essl
Autor, Modena